Escritos Circulares

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Diferentes artistas independientes de Chile, Argentina, Colombia, México, Venezuela, Perú, España, Ecuador, Brasil y Uruguay.

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En nuestra sección Literatura encontrarás no sólo a los mejores autores clásicos sino también a los escritores amateurs.

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Reseñas de películas y cortometrajes en nuestra sección dedicada al cine.

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Todos los viernes te recomendamos un disco, un libro o una película para que disfrutes el fin de semana.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Fin de Ciclo

"Revista digital sobre música, literatura, cine y teatro fundada el 10 de agosto de 2011. Hasta entonces, tiene más de diez secciones y más de 800 posts. Han pasado diferentes artistas de Chile, Argentina, Colombia,Ecuador, México, Venezuela, Perú, España y Uruguay"

Después de idas y vueltas, se ha determinado cerrar este ciclo de posts en Escritos Circulares. Se ha intentado continuar con este espacio dedicado a la difusión del arte en todas sus expresiones, pero lamentablemente por tiempo y motivación personal ha tocado tomar esta decisión. Fue un proyecto que surgió hace seis años atrás como un lugar para el desahogo y la catarsis personal a través de cuentos cortos, poemas e ideas aleatorias. Luego se produjo una metamorfosis de la página en la cual comenzaron a surgir secciones relacionadas a lo cultural. Tuvo su mejor momento en el período 2013/2014 cuando inesperadamente me tocó vivir situaciones totalmente impensadas como el hecho de poder entrevistar a artistas de la escena independiente. Gracias a este espacio conocí virtualmente y personalmente infinidad de artistas y personas que ayudaron en cierta forma al crecimiento de Escritos Circulares. No queda más que agradecer a los lectores, colaboradores, solistas, bandas, escritores, y periodistas que tuvieron su lugar aquí. Como diría Gustavo, gracias totales....



viernes, 11 de agosto de 2017

After Laughter: evolución, crecimiento y madurez de un artista

Creo que fue a fines del año pasado (o a principios de este), que comencé a escuchar Paramore nuevamente. Quizás por una cuestión de nostalgia, no lo sé, busqué aquel tema que sonaba (invadía) la radio en 2009, Decode. Nunca fui fan de la banda, ni tampoco había ahondado en su discografía pero ese tema tenía algo hipnótico, pegadizo, que hacía que lo quisiera volver a escuchar una y otra vez. Y es así que volví a escuchar a esta banda oriunda de Franklin. Primero con algunos set acústicos, luego compilados (con sus greatest hits), y finalmente con su repertorio completo desde Riot! a Paramore. Poco a poco iba descubriendo el mundo de Hayley Williams y cia. Comencé a prestar atención a ciertos detalles como las letras, la instrumentación, el background de cada uno de los integrantes, los cambios que sufrió la banda, diferentes versiones en vivo de un tema, covers...En fin, ese proceso que uno lleva a cabo cuando se va transformando en fan de un grupo. Cuando ya creía haberlo descubierto todo, llegó su quinto álbum After Laughter ¡Y qué sorpresa me llevé! De aquel sonido pop punk no quedaba rastro. Un disco totalmente diferente a lo que habían hecho, con claras influencias del dance de los 80's. El contraste es evidente, pero a medida que uno va escuchando los temas, comienza a entender que ese cambio quizás era necesario. Hayley demostró que encasillarse y quedarse en la zona de comfort no iban a servir de nada para evolucionar profesionalmente. Además, ellos ya no son más adolescentes, por lo que insistir con un mismo estilo a veces puede dejarlos en ridículo. Su madurez es explícita no sólo en lo musical sino también en las letras que demuestran cierta lucha de Hayley con respecto a los desafíos que le plantea la vida. Casi existencial y bordeando temas como la ansiedad y la depresión, Williams encuentra empatía con su público y eso es recíproco. Hace unos días ella reveló que estuvo en una crisis que la llevó a pensar en que ya no tenía motivos para hacer lo que más le gusta (Hard Times, Caught in the Middle y Fake Happy pueden ser una muestra de su vivencia). Estas declaraciones me hicieron entender que los artistas son seres humanos de carne y hueso, que a veces uno los coloca en un pedestal (Hayley retrata este tema perfectamente en Idle Worship) pero detrás de ellos yace su fragilidad. Esta nueva etapa de Paramore debería ser más que bienvenida porque no sólo muestra la evolución y madurez de la banda sino también el renacer de Hayley como artista. No porque su carrera estuviese acabada, al contrario, sino porque la música nuevamente la volvió a salvar. Y si a ella la música la pudo sacar de un mal momento, a nosotros también. 



miércoles, 9 de agosto de 2017

Un cassette, un recuerdo: From the Cradle (Eric Clapton)

Tenía doce años cuando un día se acerca mi tío y me dice 'tomá, encontré este cassette en lo de la abuela, fijate si te gusta'. El cassette en cuestión era ni nada más ni nada menos que From the Cradle, de Eric Clapton. Hasta ese entonces sólo conocía algún que otro tema, pero reconocía más el nombre que el material de Eric. Fue así entonces que comencé a adentrarme al mundo del blues, con solos finos, punzantes y certeros, sin necesidad del virtuosismo ni de tocar mil notas por segundo. Era escuchar y sentir cómo Clapton transmitía sus sentimientos con su stratocaster. Más de grande indagué un poco más sobre su obra y fue cuando me fasciné con la etapa de Cream. Poco a poco, se fue convirtiendo en un modelo para mí, lo cual se profundizó mucho más cuando comencé a tocar la guitarra. Cada vez que me preguntaban por mi guitarrista favorito yo respondía con firmeza: Eric Clapton. Pero los años pasaron, pasé por diversos estilos y bandas, y Eric cada vez pesaba menos en mi rutina musical. A eso se sumaba el hecho de que comencé a encontrar información con respecto a su vida que no me atraían tanto como su música (con el tiempo comencé a entender que, a veces, hay que separar a la obra de la persona). Fue un momento en el que me comenzó a inquietar otro gran guitarrista: George Harrison. Pero eso es otra historia. Ayer, quizás un poco por nostalgia, busqué este cassette de Clapton. Hacía años que no lo escuchaba, pero el sentimiento sin dudas que se mantuvo. Casi como si fuera la primera vez...


viernes, 4 de agosto de 2017

Recomendado del Viernes: Julie Delpy (2003)

Hace unos años vi la trilogía de Linklater (Before Sunrise, Before Sunset y Before Midnight) y realmente quedé atrapado por la presencia de Julie Delpy, una de las protagonistas de la saga. En principio no sólo por lo enigmática y atractiva que resultaba su belleza sino también por el talento que irradiaba. En los films, sin embargo, se pueden ver pistas de que ese talento no se reduce meramente a lo actoral. En ocasiones, la actriz francesa también muestra sus dotes musicales, tal como se puede apreciar en una de las escenas en la que ella canta un vals (A Waltz for a Night). Es así, que a partir de ese momento empecé a indagar en el currículum de Julie para poder ver más de su trabajo artístico. Es entonces cuando me encontré que en el año 2003 ella grabó un disco homónimo. El disco cuenta con doce canciones de su autoría, de los cuales tres fueron incluídas en la película Before Sunset (tal como había mencionado anteriormente). En un formato simple, la actriz es acompañada por su guitarra acústica, un bajo, una batería, y, en ocasiones,  por un banjo y teclados. Su voz nos susurra baladas que aborda temáticas como el amor y el desamor o la pérdida de un ser querido. Sin más, les comparto el álbum para que puedan disfrutarlo:

lunes, 31 de julio de 2017

Cortometraje animado: Spellbound (Por Ying Wu y Xu Lizzia)



Historia de dos hermanas, y un sentimiento de envidia y odio en una de las hermanas genera algo que nunca había imaginado. Este cortometraje de animación 3d fue realizado por los  alumnos Ying Wu y Xu Lizzia de la Escuela de Arte Ringling College. Disfruten de una fantástica animación que cuenta con un gran diseño de personajes y entornos; y recrea de manera perfecta una situación que quizás alguna vez hemos atravesado: el celo entre hermanos.

Ficha técnica:
"Spell Bound"
Un film de: Ying Wu y Lizzia Xu
Producción de: Ringling College of Art & Design
https://www.ringling.edu/


miércoles, 28 de junio de 2017

Firewatch: adentrándonos en los montes de Wyoming

1989. En los montes de Wyoming. Estás sobre la cima de una montaña. Es un verano más caluroso y seco de lo habitual y notás un nerviosismo generalizado. Pues bien, ahora los invito a cerrar los ojos e imaginarse esta escena ¿Listo? Muy bien, ahora denle play al OST e imagínense que son un vigilante contra incendios forestales que se ha retirado de la vida ajetreada para trabajar solitariamente en el bosque. Tu única conexión con el mundo es Delilah, tu jefa, quien estará disponible en todo momento para ayudarte. Explorarás un entorno salvaje y desconocido, deberás enfrentarte a tus dudas y tomar decisiones que puedan construir o destruir el único vínculo afectivo significativo que tenés. Este es el mundo de Firewatch, un videojuego cautivante que nos transporta al universo de Henry. Quien estuvo a cargo del OST es Chris Remo, quien también compuso para otros títulos como Thirty Flights of Loving, Gone Home y Spacebase DF-9. Sin dudas que el trabajo de Chris ha sido excelente en esta gran obra ya que supo interpretar y transmitir la atmósfera de Firewatch. Guitarras acústicas fuertemente marcadas, riffs bucólicos y percusiones minimalistas que simulan los extraños ruidos que nos invade en en el Parque Nacional de Shoshone, Wyoming.



jueves, 15 de junio de 2017

Kona: misterio, intriga y confusión en Quebec

Octubre de 1970. Un recóndito pueblo al norte de Quebec, Canadá. La nieve invade de repente los vírgenes bosques alrededor del lago Atamipek, la confusión, el miedo y la intriga nos encuentra en un lugar inhóspito, indefensos ante la ventisca que azota el lugar. Pues bien, ahora los invito a cerrar los ojos e imaginarse esta escena ¿Listo? Muy bien, ahora denle play al OST e imagínense que son un detective privado que acude a este asolado lugar en busca de pistas. Este es el mundo de Kona, un videojuego atrapante, escalofriante y oscuro que nos captura en esta atmósfera de film noir setentista. Quien estuvo a cargo del OST es una banda oriunda de Quebec llamada Curelabel, fundada en 2007 por Michel Banville, Marco Matte y Simon Labrecque. Sin dudas, que este origen quebequense influyó en la composición de los temas marcados por fuertes rasgueos de guitarras y riffs armónicos que bordean muchas veces con la música country.

martes, 6 de junio de 2017

Chris Cornell: predicando el fin del mundo (Por Lucas Gunner)

Comencemos por lo obvio: escuché por primera vez a Soundgarden cuando vi el video de ‘Black Hole Sun’. Corría el año 1997.
En 2002, ‘Cochise’, primer corte de difusión de Audioslave, supergrupo formado por los ex Rage Against The Machine y Chris en la voz, sonaba varias veces por día en la MTV, junto con el segundo corte, ‘Like A Stone’, tema que aun sigo disfrutando como en esos días posadolescentes.
Sin embargo, cuando escuché por primera vez ‘Can’t Change Me’, me sentí atónito. No me quedaba claro si la persona que cantaba era realmente el creador de ‘Black Hole Sun’, ese himno grunge, mezcla perfecta entre la canción melódica de los Beatles y el doom de Black Sabbath. ‘Can’t Change Me’ era diferente: tenía un compás de 6/8, el riff era más melódico, sonaban instrumentos acústicos y guitarras con trémolos.
Tras la separación de Soundgarden en 1997, Chris Cornell se dedicó a desarrollar su carrera en solitario. Euphoria Morning (originalmente Euphoria Mourning) es un disco totalmente diferente a Soundgarden, no hay grunge. Es un disco íntimo, plagado de atmósferas, climas cálidos y fríos, baladas con ritmo de blues, tiempos ternarios y melodías preciosas. El segundo corte del disco, ‘Preaching The End of the World’, es, sin exagerar, uno de los temas más hermosos que escuché en mi vida. Chris predica el fin del mundo, busca un amigo para cuando llegue ese momento.
Quizás haya sido lo que estaba viviendo en ese momento, pero Euphoria Morning se convirtió en uno de mis discos favoritos de siempre. A partir de ahí, con el correr de los años, comencé a disfrutar de toda la obra de Cornell en su totalidad: Soundgarden, Temple Of The Dog, Audioslave, y sus shows íntimos de voz y guitarra acústica con covers inimaginables.
“Ella va a cambiar al mundo, pero no puede cambiarme a mí”, cantaba Chris. La sensatez de un cantante, compositor, guitarrista y músico sin fronteras. El portavoz de muchos jóvenes (ahora adultos) que le hacían frente a un mundo difícil de comprender. Un músico que no tuvo límites a la hora de componer, ni de cantar con su amplio registro de cuatro octavas, canciones maravillosas que quedarán en el efímero correr del tiempo en todos aquellos que pensamos que podemos mejorar nuestra existencia con melodías. Quizás se fue demasiado pronto. Quizás su paso por el planeta Tierra fue suficiente para demostrar que el mundo puede ser un lugar hostil, o que podemos embellecerlo, aunque sea de a ratos, con un puñado de canciones que nos salvan.

Gracias eternas. Hasta siempre, Chris.


jueves, 1 de junio de 2017

Momentos clásicos de Bogart: We're No Angels (1955)

En esta oportunidad compartiré uno de los momentos de Humphrey Bogart en la película We're No Angels. Básicamente Bogart encarna el personaje de un prisionero que, junto a otros dos, ha huido de la cárcel y busca un lugar para esconderse. Ese escondite resulta ser la casa de una familia que, desconociendo la historia de estos tres prófugos, le dan la bienvenida a su hogar. Lejos del crimen y de la delincuencia, los tres personajes intentan comportarse lo mejor posible. A tal punto que en una de las escenas se lo ve a Humphrey encargándose él mismo de preparar la cena navideña. Es extraño y gracioso quizás verlo a Bogie no como un hombre rudo y cínico sino como a alguien desplegando sus habilidades en la cocina y...¡vistiendo un delantal rosa! Sin dudas que muestra su versatilidad como actor ya que además de poder caracterizar personajes de carácter duro, también podía mostrar sus dotes como cómico.


jueves, 25 de mayo de 2017

Momentos clásicos de Bogart: The Big Sleep (1946)

En The Big Sleep, Bogart encarna un detective (Philip Marlowe) cuya misión es encontrar la banda que está detrás de una red de chantaje. En esta clásica escena, Marlowe sospecha que en la libreria se lleva a cabo operaciones ilegales relacionadas con este crímen, por lo cual decide probar a la señorita que atiende el negocio. Para ello Bogart la consulta sobre libros inexistentes (o con información errónea) para comprobar sus conocimientos en la literatura. Tal como se describe en la novela, para su divertimento Marlowe le agrega cierto snobismo al personaje para demostrar nivel de intelectualidad. Tras una serie de preguntas, Bogart confirma la ignorancia de quien atiende el lugar y su sospecha de que en ese lugar la venta de libros no es el principal negocio va tornándose realidad.







sábado, 20 de mayo de 2017

To Have and Have Not: cuando la química traspasa la pantalla

Se enciende un cigarrillo. Ella y su particular mirada. Él y su cinismo. Una habitación oscura y un silencio que se rompe con ese juego dialéctico de palabras punzantes y certeras. Se miran. Por un momento breve, quizás largo ¿Qué estarán pensando, qué se estarán diciendo por dentro? Un halo de misterio los envuelve. La tensión roza la perfección.
Quien sostiene su particular mirada es ni nada más ni nada menos que Lauren Bacall. No sabría por dónde comenzar. Fue la primera vez que la vi en una película y lo que recuerdo es que su mirada, su postura y su voz me cautivaron de una manera bastante particular ¡Cuánta clase en una sola persona!¡Qué personalidad! Mucho más me sorprendí cuando descubrí que en este film ella hacía su debut. Y más aún, cuando veía en su figura una persona madura que para ese entonces tenía ¡19 años! Una madurez para poder llevar a cabo una performance tan sólida ante actores de gran calibre como Humphrey Bogart. Y aquí me detengo. Cuando vi a estos dos actores en escena sentí que estaban traspasando la pantalla, que esa tensión entre ellos dos no era sólo parte del argumento. Había algo más. La química de ellos dos era visible. Cuando veía a Lauren y Humphrey veía dos personas que no sólo estaban interpretando un papel sino también se estaban enamorando. Las líneas del guión eran apenas un medium para ese cortejo. Mi percepción, sin dudas, no era errada. Bogart para ese entonces estaba pasando por un mal momento con su pareja (Mayo Methot) quien tenía problemas de alcoholismo. Es así que en su vulnerabilidad encontró en Lauren la paz que necesitaba. Tras sufrir episodios de violencia (Methot llegó incluso a apuñalarlo), Bogart decidió darle punto final a su relación y, meses más tarde, contraería matrimonio con Bacall. Una relación que perduraría hasta el fin de sus días, un amor que traspasó la pantalla y nos dejó como legado a una de las parejas más icónicas de Hollywood.




lunes, 1 de mayo de 2017

BAFICI: Cemento, el documental (Por Ann X)

Al fin llegó el día. Después de mucho trabajo, "Cemento, el documental" (del director Lisandro Carcaballo) llegaba al cine, en el marco del BAFICI, el 26 de abriI. La función estreno tuvo la particularidad de ser proyectada en el lugar donde estaba Cemento (Estados Unidos 1234), hoy convertido en un estacionamiento. Nostalgia para muchos, curiosidad para otros, lo cierto es que las entradas se agotaron rápidamente, por lo que se debió agregar una función gratuita el sábado 29 en Plaza Francia. No sólo yo tuve la suerte de presenciar esta proyección sino también la cantidad de gente que quedó afuera y con ansias de ver el documental. Este hecho quizás nos hable de lo mucho que se extraña y se necesita a Cemento. 

La película nos narra de un modo muy atinado y ameno la historia de Cemento: el nacimiento de la idea de la mano de Omar Chabán y Katja Alemann, su inauguración como discotteque alternativa para una época por demás convulsiva (hablamos de 1985, pleno florecimiento de la democracia y las ganas de expresarse de una juventud que venía sufriendo los años de plomo) y el espacio que se le dio a expresiones teatrales y performances (como es el caso de la Organización negra en los años 80's). Luego, también, sin abandonar del todo esta área (se habla por ejemplo de la obra "Clásico Amoral"), el documental hace su enfoque más centrado hacia los recitales de rock. 


El film consta de una interesante selección de material fílmico tanto de recitales como de las performances teatrales, y una serie de entrevistas a artistas y gente involucrada a Cemento como Katja Alemann, Yamil Chabán, el Indio Solari, Pil Trafa, Ciro Pertusi, Ricardo Iorio, Fernando Noy, Sissi Hansen, Mario Pergolini, Wallas, y muchos más. A través de ellos se va armando el rescate de la historia de Cemento, su importancia en el under, en la contracultura, el espacio que se le dio a bandas de distintos géneros (punk, heavy, rock, alternativo) ayudándolos a que se fortalezcan y crezcan.

También se habla de su mística. De sus famosos baños, de sus paredes que, literalmente, transpiraban, y de todas las condiciones poco cómodas del lugar. Sin embargo nada de eso importaba. Para muchos Cemento fue, es y será el mejor lugar que hubo para ver bandas, incluso considerándolo como un segundo hogar, un lugar donde siempre se podía ir aunque no alcanzaran las monedas para la entrada, donde siempre había algo interesante para ver y gente afín con la cual compartir. Y el gran responsable de que aquello sucediera, dando el espacio para que sea posible, fue Omar Chabán, dueño del lugar pero también artista. Esta es una de las cosas más interesantes del documental: el rescate de esa parte de Omar que se vio empañada por los tristes hechos ocurridos en la tragedia de Cromañon en el 2004, y que marcó un antes y un después en el rock, conllevando no sólo al cierre de Cemento, sino también al cierre de muchos otros lugares. 

Muchas reflexiones quedan abiertas. Quizás la historia de Cemento sirva como inspiración. Nunca volverá, pero el futuro está abierto para que, aún con todas las dificultades del presente (el poco apoyo a la cultura, el cierre de lugares donde los artistas puedan expresarse, y la mentalidad de algunos dueños de los lugares que quedan, centrada únicamente en el negocio, dejando en segundo plano lo artístico), nos demos cuenta que hay mucho por hacer. Está en manos de todos, y sobre todo las nuevas generaciones, aprender tanto de lo bueno como de lo malo para que, parafraseando a los Violadores, nada ni nadie nos pueda doblegar



Créditos:

jueves, 27 de abril de 2017

Radiolove: Todo va a estar bien

Capas de sonido envolventes, guitarras distorsionadas evocando el shoegaze de MBV (Enough) y una voz hipnótica que nos deja llevar por una correntada de emociones. Eso es Radiolove, el EP de Tanukichan (Hannah Van Loon).

Quizás lo primero que uno quiere saber es el origen de su llamativo sobrenombre (el cual deriva de un personaje de videojuego online llamado Dofus) pero eso queda en segundo plano al comenzar a escuchar su música. Radiolove fue compuesto en un momento de la vida de Hannah en el que ella necesitaba romper con la rutina. Al hablar de su trabajo, la compositora afirma que el álbum se "materializa en esos momentos en el que tu canción favorita con la cual te identificás (a tal punto que pensás que fue escrita para vos) comienza a sonar y pensás que todo está bien". Van Loon explica que lo que quiere evocar "es un estado en la mente y no una historia en particular".Y sin dudas que eso ocurre al escuchar a Tanukichan, su música teletransporta a sensaciones y momentos despegados de lo mundano. Son diez minutos en el que los problemas y las miserias del mundo desaparecen. Diez minutos en el que todo está bien, todo va a estar bien.





lunes, 3 de abril de 2017

Acid Caramels en el Indiepalooza

En la jornada del viernes mientras muchos interrumpieron su rutina para ser parte del Lollapalooza, en otro rincón de la Ciudad de Bs As se estaba dando lugar al ciclo under Indiepalooza con la presencia de bandas como Acid Caramels, Rutas y Baby Scream
No sabría por dónde empezar. El viernes se dieron una serie de casualidades y causalidades que me terminaron llevando a: 1) presenciar el festival Indiepalooza 2) darle inicio a un proyecto personal 3) querer volver a retomar Escritos Circulares. 
Ni bien llegué al Club Cultural Cooke sentí que había una energía y una atmósfera que prometía y traía vibras positivas. Al ingresar vi a Cris Caramels en el escenario probando sonido. Hasta el momento sólo la conocía vía redes sociales ya que en varias oportunidades intercambiamos opiniones y también material de la banda. Tímidamente me acerqué a presentarme y en ese momento fue cuando se rompió la virtualidad. 
Mientras las bandas ultimaban detalles de sonido, decidí esperar afuera. Allí fue donde vi el gran clima que se estaba viviendo, un clima familiar y artístico. Y fue allí donde entre todos los músicos que iban y venían reconocí a Juan Tranier de Excursionistas, quien hace unos atrás colaboró en este espacio en la sección cine. Hablamos no sólo de lo musical con respecto a su labor en su banda, sino también en Mínima Discos, un sello discográfico independiente que se dedica a la difusión de bandas y solistas del under porteño. Luego se acercó Cris de los Acid Caramels junto a Sebastián Ruíz (batería) y charlamos sobre música, el ciclo, la escena under y futuros proyectos. Fue en ese momento que me di cuenta de la importancia de este espacio porque si no lo hubiese creado, jamás habría tenido la oportunidad de experimentar esto. Ahora bien, si la previa me traía estas sensaciones, ni se imaginan lo que vendría luego.
Era medianoche y ya llegaba el momento de los Acid Caramels. Cris y Seba Ruíz ocuparon el escenario y con los primeros acordes daban inicio a una performance arrolladora. Sonaron Fire, The PowerPossessed en formato dúo con guitarras distorsionadas y una voz potente que marcaba territorio. Sí, los Acid Caramels imponen presencia y respeto en el escenario. Y no sólo eso, también nos hace sentir parte de sus ritos . Eso sucedió cuando Cris dejó la guitarra a un lado y se bajó del escenario para entrar en trance junto a la batería de Ruíz e interpretar Satan, your kingdom must come down de Robert Plant. No sólo ella entró en ese rito demoníaco sino también todo el público que repetía junto a ella las líneas de la canción. Tras una intensa performance, todos volvimos a la normalidad y los Acid Caramels no eran dos sino tres, ya que Nestor Ruíz se sumaba con su bajo. Oh No, el nuevo sencillo de su próximo disco, comenzaba a sonar y era inevitable no querer bailar en la pista. Luego Ten (otro de los temas de su próximo álbum) pasaba para darle lugar a Monstertruck Driver y así marcar el fin del setlist. Una performance sólida, contundente y efectiva que da muestras de que el under está más vivo que nunca.